12 mar 2011

Sistema de Alerta Temprana en Japón, evitó mayor número de muertes tras terremoto de 8.9 grados

Sistema de Alerta Temprana, alertó a población un minuto antes de haber llegado las ondas sísmicas a las zonas que fueron duramente destruidas y afectadas, dándoles este tiempo para que evacuen a las zonas seguras y se pongan a salvo. Probablemente sin esta alerta, quizá las pérdidas de vidas humanas se habrían incrementado aún más.

Las alertas sísmicas son emitidas a través de radio, televisión, correo electrónico y hasta celulares.

Un moderno sistema de alertas le permitió a millones de japoneses enterarse de que se iba a producir un movimiento sísmico un minuto antes de que se iniciara el violento terremoto que ha dejado hasta el momento más de 1.000 víctimas mortales en Japón.

Gracias a una red de aproximadamente 1.000 sismógrafos que detectan las ondas primarias de los sismos, los pobladores pueden ser alertados del futuro sismo a través de la radio, televisión e incluso por correo electrónico o celulares.

“El sistema funcionó bien porque las advertencias fueron vistas en la televisión en todo el país”, manifestó a AFP Hirohito Naito, especialista de la Agencia Meteorológica de Japón.

Sistemas de alerta temprana para tsunamis y terremotos en Japón
Los sistemas de alerta temprana son claves en situaciones desastres para avisar a la población y evitar el mayor número de pérdidas humanas posible. En el caso de Japón las dos principales amenazas a las que están expuestos por ser un país peninsular y estar ubicado dentro del "cinturón de fuego Pacífico" son los tsunamis y terremotos.

Existe ya una larga historia de desastres en este país lo que entre otras razones los ha motivado a desarrollar sistemas de alerta temprana empleando los avances en tecnologías de comunicaciones que han desarrollado.

En Japón participan en el sistema de alerta temprana la Agencia Meteorológica Japonesa (JMA por sus siglas en inglés) y la estación de comunicación nacional (NHK). Este sistema tiene como destino final los celulares, radios o televisores de gran parte de la población.

La NHK ha ido designada como la organización pública responsable de transmitir la señal de emergencia y apoyar a los gobiernos locales en la respuesta. Este trabajo debe de hacerlo en coordinación con la agencia meteorológica.

En el este gráfico se muestra el flujo básico de la información en situación de emergencia:

Tipos de sistema de alerta temprana
En el Japón existen dos sistemas disponibles de alerta temprana:
1. EWBS: Alerta de emergencia del sistema de radiodifusión (en funcionamiento desde setiembre de 1985)
Este sistema opera bajo 3 condiciones indispensables:
  • La declaratoria a nivel nacional de un terremoto a gran escala tomando en cuenta el cumplimiento de las medidas legales especiales para su determinación.
  • La alerta de tsunami a nivel nacional o regional.
  • La solicitud del gobierno local de una transmisión de emergencia a nivel regional.
Este sistema comenzó a funcionar en Japón en setiembre de 19852 teniendo su primera transmisión de alerta en marzo de 1987 y la más reciente en febrero del 2010 a raíz del terremoto en Chile. Hasta el momento este sistema ha operado 17 veces durante 24 años y solamente una vez en caso de tsunami.

2. EEW: Alerta temprana para terremotos
La JMA emite este tipo de alerta para cualquier movimiento sísmico en la región que registre una intensidad sísmica cercana o mayor a 5, de esta manera provee de información avanzada minutos antes del momento crítico.

Desde octubre del 2007 la NHK transmite automáticamente estas alertas en todos sus sistemas de transmisión radiales y televisivos.

Innovaciones utilizando el sistema de televisión digital
Estos sistemas de alerta temprana se han ido modernizando con el transcurrir del tiempo. Ahora la tecnología digital proporciona numerosas opciones para poder transmitir las alertas de maneras más rápida y a una mayor cantidad de usuarios.

Desde setiembre del 2010 11 países han adoptado el sistema ISDB-T como se muestra en el mapamundi con el color verde.

Activación automática en celulares, decodificadores, alarmas, etc.
El servicio a celulares y alerta de emergencia del sistema de radiodifusión (EWBS) comenzó en abril del 2006. Este sistema tiene una recepción estable en cualquier condición y sin interrupciones además esta libre de limitaciones como el tráfico telefónico. Sin embargo no todos los modelos de celulares pueden acceder a este servicio, deben de ser aquellos compatibles con la tecnología digital.

En el siguiente gráfico se aprecia cómo funciona este sistema para el caso de tsunami.

Como se aprecia en el gráfico en este sistema los celulares se activan simultánea y automáticamente con la alerta de emergencia del sistema de radiodifusión (EWBS). Este sistema está disponible en Japón y funciona no solamente con celulares sino también con laptops. Los siguientes modelos son un ejemplo de los equipos ya disponibles.

Difusión de datos (Data Broadcasting)
Este sistema permite ver en la pantalla del televisor además de imágenes datos o cualquier tipo de información como se aprecia en la figura. Utilizando el control remoto se elige qué información ampliar.
En caso de desastres es muy importante ya que se puede tener información confiable en cualquier momento que se desee.

Para que esta transmisión funcione efectivamente es necesario que exista una red de comunicación entre el gobierno local y las estaciones de difusión locales.

En circunstancias "normales" se puede proporcionar información sobre el clima, niveles del río o mareas según sea el caso. En estados de emergencia se pueda brindar información sobre los daños, lugares de evacuación e información vital relacionada con caminos, transporte público, agua, electricidad, etc.

Difusión de información de emergencia
En condiciones de emergencia este sistema también puede funcionar proporcionando información relativa a las órdenes de evacuación (rutas, zonas de refugio, etc.) dada por el gobierno local y podría ser transmitida en el caso de Perú por TNP (ahora TV Perú) .
Fuente: Basado en las presentaciones de sistemas alerta de temprana para tsunamis y terremotos hecha por Yasuji Sakaguchi (Asesor para la implementación de televisión digital en el Perú – NHK) en el marco del seminario "Aporte del Japón en la gestión de riesgo de desastres en el Perú" el 16 de setiembre del 2010 en el Congreso de la República.
Repiensa

El terremoto más devastador que vivió Japón

Cerca de 600 muertos, más de mil desaparecidos y 215 mil personas evacuadas a refugios temporales, es hasta el momento el saldo que ha dejado el terremoto de 8.9 grados en la escala de Richter y posterior tsunami que azotó Japón ayer viernes 11 de marzo a las 2 de la tarde con 46 minutos hora local, (hora en Perú 00:46 minutos de la madrugada). Este desastre ha sido considerado como la peor tragedia acontecida en este país asiático.

El epicentro del terremoto se dio en la zona norte de la ciudad de SENDAI el mismo que tuvo una profundidad de 24 kilómetros. El movimiento telúrico duró 2 minutos aproximadamente.

Los medios japoneses estiman que la cifra final de víctimas superará los 1.600 en al menos nueve provincias de ese país. De este total, entre 200 y 300 personas fueron halladas muertas en una playa en Sendai tras el maremoto, en la provincia de Miyag.

Sismo más devastador
Según información este sismo fue el más potente desde 1933. Precisamente, en marzo de aquel año en la misma zona se registró un terremoto de 9 grados.

En 1933 el fuerte terremoto provocó un tsunami con olas de hasta 30 metros, precisa la agencia de noticias Ria Novosti.

Según el Instituto Geológico de Estados Unidos, el terremoto que azotó ayer la costa noreste de Japón es el quinto más fuerte en el mundo desde 1990, después de los desastres en Chile (1960, sismo de 9.5 grados), Alaska (1964, sismo de 9.2 grados), Indonesia (2004, sismo de 9.1 grados) y la península rusa de Kamchatka (1952, sismo de 9 grados).

Costo para la reconstrucción y la repercución en el mundo
El costo estimado para la reconstrucción de Japón luego del terremoto y tsunami superaría los 100 mil millones de dólares, según un despacho emitido por la agencia de noticias Infobae.
La información precisa que el impacto económico también se prevé descomunal, pues ya cae el valor del petróleo porque Japón, el tercer consumidor del mundo.

Japón es un socio comercial muy importante para América Latina. Si entra en recesión disminuirán sus compras a países con los que tiene mucho intercambio de la región como Brasil y Perú.

A nivel mundial, ya se siente el impacto. El precio del petróleo cae en Nueva York por debajo de los 100 dólares por primera vez en semanas, tras la inestabilidad en Medio Oriente. Se debe a que se espera una menor demanda, porque Japón es el tercer consumidor de combustible detrás de China y EEUU.

Otro coletazo puede darse en la industria automotriz. Las principales marcas del mundo son japonesas, por ejemplo, Toyota cerró plantas y tiene daños en varias más; con Nissan y Honda sucedió otro tanto.

Ayuda de Unasur
Los despachos de noticias informan que desde diversas naciones se dirige apoyo a este país nipón. El Gobierno de México y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) enviaron hoy a Japón una primera brigada de especialistas en búsqueda y rescate de personas, tras el terremoto y tsunami que azotó el viernes a ese país asiático.

Los cancilleres de los países suramericanos dijeron estar conmovidos por la tragedia en Japón y resolvieron enviar al Gobierno de Tokio una resolución en la que ofrecen su colaboración.

Fuente: recopilación de diversos medios de información internacional
Repiensa

15 feb 2011

900 millones en pérdidas por desastres en Perú


· Cifra es sólo de la destrucción y daños por fenómenos naturales peligrosos que impactaron sobre una población vulnerable en los años 2000 al 2009.

· Urge crear conciencia en la población y autoridades sobre la importancia de considerar la gestión del riesgo de desastres en la planificación y desarrollo social.


El Centro de Investigación Internacional para Desastres-Emdat, registra en su archivo de datos los fenómenos naturales peligrosos más recurrentes y perjudiciales a nivel mundial, así como los daños y muertes que provocan estos. Según esta información, el Perú se encontraría en el tercer lugar a nivel de Sudamérica con la mayor pérdida económica, correspondiente sólo entre los años 2000 al 2009, el cual ascendería a los 900 millones de dólares, después de Ecuador con mil 181 millones dólares.

Respecto al número de víctimas tras una desastres o emergencia, nuestro país estaría ocupando el primer lugar con 2 mil 62 muertos; seguido de Brasil con mil 336 fallecidos. En relación a las familias afectadas, nos situamos en la segunda ubicación con 6 millones 927 mil 546, lo que correspondería al 22 por ciento de la población nacional actual, aproximadamente.

Daños por desastres en Cusco, un caso palpable
El desastre que vivió la región Cusco el pasado año 2010, es una muestra clara de cómo por falta de una adecuada prevención y oportuna preparación de la población, los eventos naturales peligrosos pueden provocar daños de consideración.

De acuerdo al consolidado de información del Centro de Operaciones Emergencia Regional, el desastre dejó 2 mil 113 familias damnificadas y 4 mil 197 afectadas. Asimismo provocó la destrucción de mil 784 viviendas y otras 6 mil 213 fueron afectadas.

Con relación a los daños en los campos de cultivo, el informe resalta que se perdieron entre cultivos de panllevar, hortalizas, frutícolas y pastizales más de 16 mil hectáreas y otras 9 mil 313 quedaron afectadas. La reconstrucción de los daños le costaría a la región y al Estado peruano más de 184 millones de soles.

Sin duda el impacto de un desastre genera un retraso en el desarrollo económico y social de la zona afectada, agravando aún más la pobreza ya existente.

Por Héctor Chambi Holguín

6 ene 2011

Riesgo de desastres en la temporada de lluvias en Cusco

¿Es posible que ocurran desastres igual que el año anterior?

La posibilidad de daños y destrucción está latente, no ha desaparecido. No ha mejorado el nivel de exposición y de vulnerabilidad ante las lluvias e inundaciones.

Actualmente las mismas zonas que se vieron afectadas el año anterior, están nuevamente en riesgo, en algunos lugares las viviendas están más vulnerables que antes, pues el suelo ya ha cedido, han perdido soporte y están al borde del abismo, son viviendas debilitadas o agrietadas, incluso algunas de ellas apuntaladas con palos. La gente, temerosa del impacto de las lluvias que caen sobre las laderas, coloca plásticos sobre ellas para evitar que se sigan erosionando y así retardar la caída de las casas.

En zonas donde se perdieron las defensas ribereñas y no se han podido reconstruir la vulnerabilidad de hoy es mayor que la del año anterior. Varios ríos y quebradas quedaron con mucho material en el cauce después de la temporada de lluvias y posiblemente no se ha podido limpiar los cauces para devolverles su capacidad de caudal.

Estando así las cosas, los desastres que ocurran en esta temporada dependerán de la intensidad de las lluvias y la forma cómo llueve. El año pasado hubo un proceso de humedecimiento continuo del territorio por lluvias que cayeron desde septiembre, con lo cual las laderas se fueron saturando y llegaron a desprenderse en forma de huaycos o deslizamientos.

¿Esa vulnerabilidad siempre ha existido?

La vulnerabilidad es algo que hemos construido como sociedad durante varias décadas. Los desastres ocurridos en el 2010 pusieron al descubierto las vulnerabilidades que ya existían en las ciudades afectadas. En Cusco llueve todos los años. La gente que puebla la región ha vivido con las lluvias, conoce qué pasa con los suelos cuando cae intensamente la lluvia, conoce las quebradas, los ríos y los cerros. Por tanto, ¿cómo se explica que a pesar de ello se hayan construido viviendas en zonas de peligro y sin la resistencia adecuada?

En el caso de la ciudad del Cusco, la vulnerabilidad es evidente en zonas de laderas deleznables, con alta pendiente, con terreno movedizo y deslizamientos activos, encima de las cuales se ha construido las casas, que además por su diseño y deficiente técnica de construcción, no tienen resistencia para soportar lluvias intensas. En el caso de otras ciudades la vulnerabilidad se explica por su localización demasiado cercana o dentro de las áreas de inundación, por la forma cómo han modificado el terreno: estrechando el cauce (caso de Pisaq), deforestando las riberas, debilitando los muros de defensa incas, la construcción de puentes.

Las lluvias e inundaciones del año anterior, además nos permitieron conocer que hay muchas más zonas de deslizamientos y que existen lugares de depósito de materiales muy peligros en las partes altas de las microcuencas, (caso de Zurite), los cuales se activan con las lluvias y se convierten en barro, cayendo en la forma de huayco o aluvión.

Hoy en día la lluvia tienen mayor posibilidad de causar daño que años atrás, porque al caer encuentra el suelo sin vegetación debido a la deforestación y fácilmente lo arrastra, o lo encuentra cubierto de cemento en las ciudades, con lo cual toda el agua corre con facilidad en forma de torrentes. Muchas actividades humanas que se realizan en el territorio, tanto en áreas urbanas y rurales, facilitan la formación de eventos destructivos, la lluvia solo es elemento desencadenante.

Acciones urgentes ahora

Estando ya en plena temporada de lluvia, es urgente alistar los planes de contingencia ante lluvias en cada provincia y distrito, tener personal técnico experimentado en el cargo de Defensa Civil, instalar y poner a funcionar cada Comité de Defensa Civil de manera permanente durante toda la temporada de lluvia, reforzar las actividades de preparación de los funcionarios y de la población que están en zonas de riesgo, seguir reforzando las defensas ribereñas y limpiando los cauces, promoviendo la organización de las comunidades en riesgo, realizar acciones anticipadas para proteger las viviendas y facilitar el drenaje de las aguas pluviales, etc.

Pero después de la temporada de lluvias, habrá que trabajar en una perspectiva de mediano y largo plazo, para reducir progresivamente la vulnerabilidad ya existente en viviendas, cultivos, infraestructura diversa, y para formular las políticas y normas necesarias para controlar que no se siga creando nuevas condiciones de vulnerabilidad en la región.

Por Gilberto Romero Zeballos
Especialista en Gestión del Riesgo de Desastres
Predes

4 ene 2011

Riesgo de desastres en la región Cusco

Eventos climáticos causaron destrucción

Entre enero y marzo del 2010, al menos cinco provincias de la región Cusco fueron impactadas por desastres que tuvieron origen en lluvias intensas. Además huaycos, deslizamientos e inundaciones produjeron destrucción de viviendas, infraestructura productiva y cultivos en proceso. Los daños fueron valorizados en cerca de 200 millones de soles y existe un Plan de Reconstrucción formulado por el Gobierno Regional, a ejecutarse en por lo menos tres años. Este ha sido uno de los mayores desastres en cien años para la región Cusco.

El 17 de octubre último, otro desastre ocurrió en Urubamba, aunque de menor proporción. Un aluvión de mediano tamaño se deslizó por el río Tullumayo, que es el cauce principal de la microcuenca Chicón al final de la cual se halla la ciudad de Urubamba en el Valle Sagrado de los Incas (Cusco). El flujo de rocas y barro tuvo su origen en el rebalse de una laguna, como consecuencia del desprendimiento de una porción del glaciar Chicón. En su recorrido el aluvión destruyó terrenos de cultivo en las riberas, sepultó cerca de 40 viviendas y causó afectaciones parciales a unas 80 adicionales, en los pueblos Yanaconas, San Isidro, Chichubamba y en la Avenida Castilla de la ciudad de Urubamba.

Estos eventos hidrometeorológicos se producen en el contexto del cambio climático, el cual está exacerbando su aparición.

El caso de Urubamba

Urubamba está sobre una terraza aluvial parte de la cual es el cono de deyección de la microcuenca del Chicón. Inspecciones realizadas en los últimos días al nevado Chicón permitieron corroborar la existencia de un gran potencial de deslizamientos y desprendimientos en las laderas de la parte superior de esa microcuenca, los cuales se activan con las lluvias, el nevado Chicón está en acelerado proceso de descongelamiento por lo cual periódicamente se desprenden pedazos de nieve de su matriz principal y caen sobre las lagunas, Ritichacocha y Pucacocha. Precisamente por esa razón, hay mayor probabilidad de que ocurran aluviones de diverso tamaño en esa zona. La amenaza del Chicón ahora se ha incrementado debido al Cambio Climático.

No es la única vez que un huayco ocurre por el río Tullumayo. Un aluvión significativo ya se produjo el año 1941 y causó importantes daños. Hoy en día Urubamba se ha expandido mucho más y es más vulnerable que en aquel año, hay más población y más construcciones a lo largo del río Tullumayo y en la misma ciudad de Urubamba.

No olvidemos que en enero 2010, Urubamba fue también una de las provincias con desastres por inundación en la parte baja de la ciudad, donde existían edificaciones modernas y también viviendas sencillas, unas autorizadas, otras sin autorización que se acercaron temerariamente al río ocupando su llanura de inundación que debe ser inviolable. Además altamente significativo fue el colapso de la vía férrea hacia Machupicchu por efecto de la crecida y socavamiento del río Vilcanota.

Condiciones de riesgo de desastres en Cusco

El riesgo de desastres en Cusco existe, es una variable que no puede dejarse de lado en cualquier análisis del desarrollo. No es un tema solamente científico y académico. Es un componente imprescindible en cualquier escenario futuro del desarrollo del Cusco. Sería un error dejarlo de lado en el análisis, o pensar que es algo muy remoto.

Esto no solo porque lluvias intensas van a continuar produciéndose y continuará imparable el descongelamiento de los glaciares, sino, sobre todo, porque existe una enorme vulnerabilidad, creada y acumulada a lo largo de muchos años por el mismo proceso de desarrollo que ha seguido esta región. La vulnerabilidad está a la vista: muchos pueblos, infraestructura productiva y medios de vida en general, están altamente expuestos a inundaciones, huaycos, deslizamientos y aluviones de origen glaciar, pero también a terremotos. Esta exposición significa que están instalados en zonas donde se producen los eventos naturales y no están en condiciones de poder soportar su impacto.

Tanto los pueblos y sectores ya afectados por los eventos del presente año, así como otros aún no afectados están en riesgo de ser impactados por desastres, porque se destruyeron o debilitaron las defensas ribereñas, los cauces quedaron colmatados y las estructuras de las viviendas fueron también humedecidas y debilitadas. La temporada de lluvia terminó en abril y muchas familias pudieron respirar tranquilas porque sus casas se salvaron, pero nuevamente estarán en zozobra en las próximas semanas porque no se ha resuelto su condición de vulnerabilidad.

Los desastres ocurridos en el 2010 permitieron poner al descubierto las vulnerabilidades que existían en las ciudades afectadas, así también han permitido conocer la existencia de zonas de deslizamientos y lugares de depósito de materiales en las partes altas de las microcuencas, que se activan con las lluvias y se precipitan hacia abajo en forma de huaycos. El panorama de riesgos ha cambiado, ahora se ve con mayor nitidez la vulnerabilidad existente.

Pero también está más claro que las malas intervenciones humanas en las cuencas han sido las que han ayudado a la formación de huaycos y deslizamientos, con la deforestación, el cambio de uso del suelo, la quema de praderas e incendios forestales, con la construcción de caminos y carreteras, etc. Por tanto, no solo creamos nuestra propia vulnerabilidad sino que exacerbamos los peligros o amenazas de la naturaleza.

Urge la necesidad de invertir en estudios de riesgo

No se invierte dinero en estudios de riesgo: Ningún nivel de gobierno -nacional, regional y local- dicen tener plata para estudios, no entra en los presupuestos. ¿Somos un país tan pobre que solamente cuando hay alguna donación de alguna agencia de cooperación es posible hacer estos estudios?. Los estudios de riesgo de desastres, son fundamentales para planificar el uso del territorio y el desarrollo de una zona, porque nos indican dónde están y cómo funcionan las amenazas naturales y las vulnerabilidades y donde se producirían la probables afectaciones.De los estudios de riesgo se desprenden las medidas necesarias para reducir los riesgos y se puede hacer un plan inversiones. ¿Cuál es la fórmula para que sea posible hacer estudios de riesgo?. ¿Podría la Universidad San Antonio Abad, participar y tomar a su cargo los estudios de riesgo?, ¿Cómo hacer posible que los recursos del Canon, que recibe anualmente la Universidad, se utilicen para otorgar este servicio a la sociedad?

Compromiso de las autoridades elegidas con la reducción de riesgos

Las nuevas autoridades tendrían que tomar muy en cuenta los desastres ocurridos hasta ahora, los cuales han demandado recursos económicos para atender las necesidades de los damnificados y afectados, las cuales no se pueden dejar de lado. No solamente distraen recursos económicos en la atención de la emergencia, sino también van a significar un rubro importante en la reconstrucción. Los desastres generan inseguridad y descontento social porque nunca se logra resarcir totalmente de los daños sufridos, además sume a la población en la pobreza. Lo mejor es actuar anticipadamente, empezando por conocer los riesgos, y luego proponerse un plan para reducirlos progresivamente. De nada sirve proyectar acciones de desarrollo, si se van a ver afectadas por los desastres.

Las autoridades recién elegidas están llamadas a tomar muy en serio el tema del riesgo de desastres y los impactos que progresivamente van a incrementarse por el cambio climático, asumiendo compromiso con estos temas que socavan la sostenibilidad del desarrollo.

Acciones urgentes de corto plazo

Estando cercana la temporada de lluvia es urgente alistar los planes de contingencia ante lluvias en cada provincia y distrito, tener personal técnico experimentado en el cargo de defensa civil y no dejar vacío este cargo, instalar y poner a funcionar cada Comité de Defensa Civil de manera permanente durante toda la temporada de lluvia, realizar acciones de preparación desde ahora, reforzando las defensas ribereñas, limpiando los cauces, promoviendo la organización de las poblaciones en riesgo, tomando acciones anticipadas para proteger las viviendas y facilitar el drenaje de las aguas pluviales, etc.


Por Gilberto Romero Zeballos

Especialista en Gestión del Riesgo de Desastre
Predes

29 dic 2010

El peligro que implica el nevado Chicón

El Centro de Estudios y Prevención de Desastres - Predes, preocupado por lo ocurrido en la provincia de Urubamba tras el aluvión del 17 de octubre del presente año, realizó una visita de inspección al nevado. Luego de recoger información en la misma zona, emitió un informe técnico en el que brinda recomendaciones que tendrían que tomar en cuenta las autoridades del Comité Provincial de Defensa Civil, en el más corto plazo.

A través de una crónica, les presentamos el problema real del
nevado Chicón, y las acciones realizadas hasta el momento.

Al promediar las 23:00 horas, se produjo un aluvión de regulares dimensiones en la microcuenca Tullumayo, proveniente de la laguna Pucacocha.

Lunes 18: el Comité Provincial de Defensa Civil de
Urubamba, realizó la evaluación preliminar de daños, determinando que la comunidad de Yanaconas Chicón y el sector de Chichubamba fueron los más afectados. Entre tanto en la ciudad, el lodo ingresó a varias casas de la avenida Mariscal Castilla.

Personal de Predes se desplazó hasta la provincia para asesorar al Comité, y determinar las acciones inmediatas para atender la emergencia. La evaluación de daños determinó que 144 familias están damnificadas y 581 afectadas, quedando decenas de campos de cultivo afectados.

Viernes 22
Un equipo de especialistas de Predes, emprenden el ascenso al nevado Chicón. Este equipo, además, está integrado por dos representantes de la municipalidad, un guía y sus dos asistentes, estos tres últimos de la comunidad de San Isidro Chicón.

10:00 a.m. se parte desde la ciudad de Urubamba hacia la punta de carretera (en camioneta).

10:35 a.m. se llega a la zona de Capulioc (el camino aún no es pesado, es una pampa ligeramente empinada).

11:46 a.m. se entra a la zona de Queuñayoc -bosque de Queñua, planta nativa- (lugar empinado, con un camino accidentado).

12:28 m. se sigue subiendo por la zona de Queuñayoc (3900 m.s.n.m).

2:23 p.m. se está saliendo hacia el abra de Queuñayoc.

5:10 p.m. se llega al final del abra de Queuñayoc, se divisa con notoriedad las cárcavas del aluvión que afectaron varias comunidades y a la propia ciudad de Urubamba. Se aprecia el imponente nevado Chicón.

Hubo algunas complicaciones en el ascenso, dos compañeros sufrieron fuertes calambres en las piernas.

Se acampa en la casa ecológica que construyeron los comuneros de San Isidro Chicón, con dinero ganado en un concurso sobre proyectos relacionados al cuidado del ambiente. Ellos vienen impulsando el turismo vivencial.

Sábado 23
Reconocimiento de las lagunas y las causas del aluvión.

06:41 a.m. se parte hacia las lagunas. El tiempo estimado de camino, nos indica el guía, es de 2 horas.

07:20 a.m. se está pasando por encima de la pampa de Ocoruruyoc. Se observa cómo se ha formado un inmenso lecho con el lodo y las rocas que se deslizaron. La neblina es espesa, y en momentos nos corta la visión del camino.

Estamos sobre los 4545 m.s.n.m. Estos datos le da el equipo de GPS (Sistema de Posicionamiento Global) que lleva mi compañero, el mismo que servirá para marcar los puntos a los que estamos llegando.

09:17 a.m. se llega a dos lagunas, Qomercocha y Wiñajcocha. Estamos a pocos kilómetros del nevado. Desde donde nos encontramos, se observa los grandes bloques de hielo y el manto de nieve que cubre al Chicón.

Nuestro guía, Ober Mañaccasa, nos indica que la laguna de Wiñajcocha ha crecido en comparación a meses anteriores, sus aguas discurren por un pequeño riachuelo que llega hasta la pampa de Ocoruruyoc, formando junto a otros riachuelos, el río Chicón, que en la ciudad de Urubamba toma el nombre de Tullumayo.

Ober, nos precisa que algunos kilómetros cuesta arriba, existe otra laguna más grande, la que por el momento no recibió ningún nombre.

10:33 a.m. tras haber caminado por una alfombra de rocas de diversos tamaños, y muchas de ellas, inestables al momento de pisarlas, podemos ver frente a nosotros al imponente nevado Chicón, coronado todavía su cima con algo de neblina.

Donde nos encontramos, el GPS nos indica una altura de 4780 m.s.n.m. Aquí el frío se asemeja a un refrigerador, se escuchan los silbidos que el viento le arranca a las rocas y a los grandes bloques de hielo.

“Es increíble, pareciera que hubiera explotado el hielo”, exclaman los dos jóvenes ayudantes del guía, Juan Carlos Quillahuamán Huamán y Juan Pablo Huamán Tunqui. Es cierto, parece ser una explicación lógica, al ver grandes trozos de hielo -que podría llegar a medir el tamaño de una habitación- desperdigados a varios metros.

Frente a esta fractura de hielo se aprecia una laguna, la que han bautizado los comuneros como Riticocha. Ober, no puede terminar de creerlo. Cuando vino a este lugar hace algunos meses, no encontró tal escenario, ni mucho menos la laguna. “Sólo era como un pozo con agua”, nos afirma.

Nuestro compañero, Alfonso Díaz, nos da una explicación de lo que podría haber sucedido. El hielo del nevado comenzó a desintegrarse por el cambio de temperatura (semanas anteriores el cielo estuvo despejado y con un fuerte brillo solar), formando esta laguna. Mientras que la diseminación de las rocas de hielo se debería porque los bloques cayeron abruptamente a la laguna, y éstas emergieron con fuerza hasta ir a parar al lugar donde continúan derritiéndose.

La acumulación de agua del deshielo, provocó que rebalsara la laguna Riticocha, trasvasando sus aguas hacia la laguna Pucacocha, que está como a un kilómetro de distancia cuesta abajo.

Cuando nos alistábamos para descender hasta la laguna, a lo lejos vimos a otras personas, luego que se acercaron hacia nosotros, supimos que eran especialistas del Ingemmet (Instituto Geofísico Minero y Metalúrgico), quienes también estaban reconociendo las causas que originó el aluvión del domingo 17 de octubre.

12:25 m. nos dirigimos hacia la laguna Pucacocha. La llovizna hace que aceleremos el paso. Mientras avanzamos observamos cómo el nevado comienza a cubrirse de neblina, como si nos indicara que ya habíamos visto lo suficiente.

Llegamos a la laguna Pucacocha, y la
lluvia se torna más copiosa, pero a los pocos minutos se disuade hasta desaparecer por completo.

Tal como lo habíamos imaginado, la laguna no soportó las aguas que rebosaron del Riticocha, provocando que rebalsara para luego originar el aluvión. Las aguas arrastraron el material suelto (tierra y rocas) que existe en toda la pendiente, llegando a la pampa de Ocoruruyoc. Posteriormente siguió el cauce del río, a travesando por comunidades hasta llegar a la ciudad de Urubamba.

2:40 p.m.pocas fuerzas, pero con la satisfacción de haber permanecido, aunque sea, por algunas horas muy cerca al nevado Chicón.

A medio camino el cielo comienza a despejarse, y se ve al Chicón en toda su plenitud, sin duda todavía imponente, pero en el fondo amenazante, porque de seguir rompiéndose su coraza de hielo y derritiéndose por el calentamiento global, la situación de peligro para la población puede ser otra, quizá más grave de la que se presentó en 1942.

Recomendaciones brindadas por Predes
  1. Abrir y ampliar el cauce del río en el área urbana, considerando el reforzamiento con defensas ribereñas y profundización del cauce.
  2. Implementar un sistema de alerta temprana, ante aluviones, huaycos y deslizamientos.
  3. Monitoreo constante del nevado, implementado relaciones con el Ministerio del Ambiente y la unidad de glaciología.
  4. Es necesario el fortalecimiento del Comité de Defensa Civil Provincial de Urubamba.
  5. Realizar estudios puntuales en las zonas inestables de la parte alta de la microcuenca.
  6. Conocer el volumen de material depositado en la Pampa de Ocoruruyoc, que permitirá conocer la cantidad del material removido de la parte alta y definir su dimensión en futuros eventos.

Por Héctor Chambi
Holguín