7 ago 2010

Periodismo en tiempo eleccionario

La práctica habitual del periodismo es, dicen, como navegar en mar calmo. Paraeso se estudia. Pero a veces sobrevienen tormentas que agitan a las redaccionesy los otrora calmosos colegas deben afrontar nuevas situaciones. Esta analogíavale para lo que está pasando ahora mismo pues se ha desatado una tempestad quese veía venir: el periodismo eleccionario.

El fenómeno es histórico. En todos los procesos electorales republicanos se haelegido el tiempo de campaña para publicación de títulos nuevos o bien se haplanificado con anticipación las fundaciones de diarios que se proclamaron comoindependientes pero que nunca lo fueron.

¿Ejemplos? Algunos sonados y nos remitimos solo al siglo 20. El famoso matutinoLa Prensa, fundado en 1903, tenía clara intención política y eleccionaria (y asílo fue a lo largo de toda su historia). Desde el principio estuvo al servicio deNicolás de Piérola y su Partido Demócrata y todos los famosos de su redacción,Cisneros, Yerovi, Valdelomar, Mariátegui, Ulloa, acompañaron en su momento alCalifa. No les fue bien y lo vendieron a otro aspirante al Sillón y asísucesivamente. Murió en 1984 precisamente porque ya no tenía auspiciador depretensiones presidenciales.

En 1917 se fundó el combativo diario El Tiempo con la intención de demoler alpresidente Pardo y preparar y sostener la candidatura de Augusto B. Leguía.Triunfó en sus dos propósitos pero después, su director Pedro Ruiz Bravo quisohacer periodismo independiente y terminó deportado por el democrático dictador.El general Manuel Odría también pretendió utilizar la prensa para promover sugobierno y futura candidatura y promovió La Nación, que nadie compraba porque sesabía su origen. Un fracaso.

En 1961 un grupo de belaundistas liderados por Manuel Mujica Gallo unieronesfuerzos para fundar Expreso primero y luego Extra. Lograron su propósito enlas elecciones de 1963 llevando a Fernando Belaunde a la presidencia y a Mujicaa una regia embajada europea.

Pero aparte de los diarios es interesante observar el intenso movimiento en lazona llamada Prensa Chica, aquella semanal, con frecuencia de combate y a veceshasta anónima. Ahora mismo en Lima, cuando se acercan las eleccionesmunicipales, vemos en los quioscos periódicos desconocidos que seguramentemorirán apenas depositemos nuestros votos. Nadie los persigue, les pide cuentasni licencias. Es ni más ni menos que una suerte de periodismo pirata de malacalidad pero que merece ser observado pues, al final, son parte de nuestratradición periodística.

Por Juan Gargurevich - http://tiojuan.wordpress.com/

6 ago 2010

18 de Agosto, 10:00 am: Simulacro Nacional de Sismo

Esta práctica busca concientizar a la población sobre el riesgo que se corre ante los movimientos sísmicos propios de la zona en la que se encuentra el territorio nacional (Cinturón de Fuego del Pacífico). Asimismo se medirá la capacidad de preparación y respuesta de las autoridades, instituciones y población en general frente a este tipo de evento natural.
El Gobierno Nacional, mediante la Resolución Suprema Nº 159-2010-PCM del 1 de Julio, aprobó la ejecución del Simulacro Nacional de Sismo, fijando como fecha de realización el 18 de Agosto de 2010 a las 10:00 de la mañana. El simulacro es de carácter obligatorio en todas las instancias del Estado y compromete además la participación activa del sector privado.

Comisión Organizadora

Presidente del Consejo de Ministros, quien la preside.
Instituto Nacional de Defensa Civil, coordinación general.
Ministro de Defensa.
Ministro de Educación.
Ministro del Interior.
Ministro de Salud.
Ministro de Vivienda.
Director General de la Policía Nacional del Perú.
Representante de la Asamblea Nacional de Presidentes Regionales.
Alcalde de la Municipalidad de Surquillo.
Representante de la Municipalidad Provincial de Lima.

El INDECI, en su condición de Coordinador General del Simulacro, ha elaborado la Directiva Nº 008-2010-INDECI/DNO con la finalidad de establecer los lineamientos para la organización, preparación y ejecución del Simulacro Nacional de Sismo como parte del Plan Nacional de Prevención ante Sismos 2010.

Objetivo del Simulacro
El Objetivo del simulacro es evaluar la capacidad de preparación y respuesta de las autoridades instituciones y población, mediante la ejecución de un simulacro a nivel nacional, con la participación de los organismos del SINADECI, para proponer mejoras al plan de operaciones de emergencia y lograr que la población se concientice y se prepare de forma adecuada ante la posible ocurrencia de una sismo de gran magnitud en territorio Peruano

a) Facilitar la evaluación y actualización de los Planes de Operaciones de Emergencia Regionales y locales.
b) Fortalecer las relaciones de coordinación y colaboración entre autoridades, sectores, agencias de cooperación, organizaciones vecinales y empresas e instituciones públicas y privadas.
c) Sensibilizar a las autoridades y población.
d) Contribuir a reducir la pérdida de vidas humanas y daños a la propiedad.
e) Evaluar el funcionamiento de los Comités de Defensa Civil y los Centros de Operaciones de Emergencia.

Escenario del Simulacro de Sismo
Día : 18 de agosto del 2010.
Hora de Inicio : 10:00 a.m.
Magnitud : Estimada en 8.0° de la escala de Richter.
Intensidad : Entre VII y VIII de la Escala de Mercalli Modificada, en las inmediaciones del epicentro.
Duración : Un minuto.
Epicentro : Localizado entre 20 a 30 Km. al este de las ciudades capitales de las Regiones.
Hipocentro : Localizado a una profundidad entre 30 a 50 kms.
Tsunami : Este sismo no genera tsunami.
(*) No incluye a hospitales, clínicas, cuarteles o instalaciones de servicios públicos que no deben de interrumpir sus actividades.

Ejes del Simulacro
Activación de un Sistema de Alarma.
Evacuación de personas de lugares públicos y privados, así como de viviendas hacia zonas seguras.
Utilización de rutas de evacuación señalizadas.
Habilitación de zonas de reunión seguras para la población evacuada.
Funcionamiento de Centros de Operaciones de Emergencia.
Funcionamiento del Comité de Defensa Civil.

Realidad Sísmica del Perú
El impacto de los desastres en el planeta ha determinado que los gobiernos del mundo asuman un mayor grado de compromiso para generar conciencia en la población y buscar implementar medidas efectivas ante desastres. El Perú, no es ajeno a esta realidad debido a sus características sismológicas y condiciones de vulnerabilidad se genera un alto riesgo ante la ocurrencia de un sismo.

Los recientes sismos ocurridos en Ica (Agosto 2007), Haití (Enero 2010) y Chile (Febrero 2010) obliga a incrementar la preparación para hacer frente a un evento sísmico cuyas causas principales pueden ser:

La subducción de las Placas de Nazca con la Placa Sudamericana.
Fallas superficiales a lo largo de la Cordillera de los Andes.Fallas geológicas profundas en la zona selvática.

Fuente: Indeci

3 ago 2010

Utilicemos la comunicación para el cambio social

“…el nivel de participación de la gente hace más efectivo la estrategia de comunicación, si la gente te dice qué espera tener y escuchar, seguro que el mensaje será mucho más claro y mejor entendido…”

Entrevista con Miguel Ángel Ibarra, docente de la Facultad de Comunicación Social de la Pontificia Universidad de la Javeriana, Colombia.

¿Cuál es tu experiencia en temas de comunicación social y la gestión del riesgo de desastres?
He tenido la gran oportunidad en Colombia de participar en proyectos a través de los cuales se busca desarrollar gestión del riesgo, soportado en procesos de comunicación, es decir donde la comunicación apoya y ayuda a desarrollar los objetivos propuestos por los proyectos.

Por ejemplo, uno buscaba que la gente se sensibilizara en la Guajira en Colombia, que queda en la zona peninsular, donde hay altísimos problemas con los niveles de mar y que es muy vulnerable a los riesgos que se van a generar por el cambio climático. Otro proceso en el que venimos trabajando, es en cuatro localidades más vulnerables de Bogotá, por los efectos de los deslizamientos, inundaciones y por el mal manejo de muchos riesgos naturales que enfrentan estas zonas. Aquí estamos tratando de hacer una sensibilización sobre riesgos.

¿Cuál es la estrategia que vienen utilizando para llegar a los objetivos que se han trazado?
La primera herramienta fundamental es utilizar la comunicación para el cambio social, es decir, bajar al nivel participativo de la comunicación, ir a preguntar a la comunidad cómo se comunican ellos, que les resulta efectivo para comunicarse. Muchas veces uno llega con la estrategia hecha como una receta de cocina, pero resulta que las comunidades tienen sus propias dinámicas de comunicación, porque con o sin comunicadores las comunidades se comunican.

Hemos tenido experiencias maravillosas, el saber que a la gente le gusta comunicarse a través del deporte, detrás de un campeonato de fútbol o un concurso de canto podemos estar dándoles el mensaje de prevención de desastres. El nivel de participación de la gente hace más efectiva la estrategia de comunicación, si la gente te dice qué espera tener y escuchar, seguro que el mensaje será mucho más claro y mejor entendido.

¿Cómo es el abordaje del tema por parte de los periodistas en el lugar que vienen laborando?
El asunto con los periodistas colombianos, donde suceden tantas cosas a toda hora, es que manejan unas agendas muy cortas de tiempo y tienen niveles bajos de preparación específicamente en temas de gestión del riesgo de desastres, que son mensajes un poco más técnicos de un lenguaje más científico que hay que aterrizárselos a ellos.

Nosotros en el proyecto lo que hemos intentado son jornadas cortas de capacitación en donde al periodista se le dice que estos mensajes también son noticia, incluso se les relata y se les narra maneras informativas de presentar esa información que muchas veces puede resultar aburrida o que ellos digan que eso no me vende mi medio, pero estamos buscando la manera de hallar noticiabilidad desde la gestión del riesgo a través de procesos de capacitación para periodistas.

¿Hay algún resultado?
Si claro, en este momento al proyecto le han dado cobertura los programas de las cadenas de radio más grandes del país. También hemos tenido cubrimiento de la televisión local e informativa que ha reportado sobre el proyecto, sobre la prevención y evidentemente estamos buscando ahora mismo pasar en televisión nacional un comercial referido a la prevención.

Tú como docente universitario que les podrías decir a los futuros periodistas o comunicadores. ¿Hay la necesidad que se especialicen en estos temas, y de ser así, habría un espacio laboral para ellos?

El consejo mío para los estudiantes de comunicación es que sean buenos comunicadores sociales, acá no estamos hablando de un comunicador para la gestión del riesgo, estamos hablando de un comunicador social que sea innovador, que sea estratégico, que no le de miedo la investigación y que se aproxime a temas novedosos. No es una persona diferente a la que sería un buen periodista o un buen comunicador, si eres bueno en eso, seguramente vas a tener tu lugar y espacio laboral en el futuro.

Les comparto que en Colombia hay 52 escuelas de comunicación que semestralmente están graduando a un promedio de 2 mil estudiantes de comunicación, convirtiéndolos en profesionales en un sitio donde hay dos canales privados, dos medios nacionales. Tenemos que tener conciencia de que hay que hacer las cosas con mucha energía y con mucha fuerza, y ser buenos en el campo en que se está compitiendo.

Fuente: Boletín Prevención (Predes)

1 ago 2010

Impulsemos proyectos comunicativos para la gestión del riesgo de desastres

En el boletín Prevención, setiembre del 2008, editado por el Centro de Estudios y Prevención de Desastres (Predes), se publicó una serie de entrevistas a destacados periodistas/comunicadores de la Subregión Andina.

Esta vez les compartimos la entrevista hecha a José Fernando López Forero, integrante de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica – ALER, Ecuador. Comenta sobre el abordaje de temas de gestión de riesgo de desastres que vienen haciendo alguna de las radios que integran esta asociación.

¿Cuál es la experiencia que tiene ALER frente al abordaje de temas en gestión del riesgo de desastres?
Nuestra experiencia en concreto está en que sólo algunas radios o coordinadoras nacionales han hecho producciones en estos temas, y pienso que faltaría mucho por hacer. Lo que yo he tratado de presentar en mi intervención es algo así como la perspectiva desde la cual ALER quiere seguir incrementando el trabajo en la comunicación para la gestión del riesgo.

¿Cómo lo está haciendo?
Yo te lo resumiría en entender que cada emisora de radio en cada lugar del continente tendría que construir con mucha claridad su proyecto político comunicativo, que implica que tipo de comunicación quiere hacer. La manera de entender la comunicación, y desde que perspectiva quieren ser actores sociales que le da un carácter político a la actividad de la radio, y en ese escenario entraría como uno de los temas claves la gestión del riesgo, como entraría cualquier otro tema, como por ejemplo, el relacionado con la gestión pública, es decir la educación y la salud, y que sea la gestión del riesgo un tema más de la programación por la importancia que tiene, pero enmarcado dentro de un proyecto político comunicativo en las emisoras y redes.

¿Cuál es la diferencia entre ser periodista y comunicador?
La diferencia no tenemos que buscarla por el lado de los adjetivos, es decir, si yo soy un periodista de un medio comercial o soy periodista de una radio comunitaria. Siento que la diferencia esta justamente en el enfoque y la perspectiva desde las cuales se hace comunicación, que eso se exprese en lo que hago, en el producto, en la manera cómo trabajo la información, en la perspectiva que tengo para trabajar el tema. Si me quedo en el hecho mismo de la noticia sin dar un contexto, sin relacionarlo, sin hacerle un seguimiento, o si por el contrario me quedo en algunas voces institucionales y no recupero miradas de otros actores de la comunidad, se habrá hecho poco. Entonces la diferencia se expresa en el producto comunicativo que yo elaboro.

De acuerdo a tu experiencia, ¿cómo asume el periodista, las autoridades y la población el tema de la gestión del riesgo de desastres?
Hay mucho imaginario frente al tema del riesgo que está muy vinculado a creencias y mitos. Yo siento que muchas poblaciones y comunicadores siguen o seguimos pensando que algunos desastres son naturales, y creo que justamente la Comunidad Andina está haciendo entender este tema a través de estos eventos, que claro también los están haciendo muchas otras instituciones en diversos países. Creo que aquí debe haber una corresponsabilidad de la prevención, la mitigación y dar otra mirada sobre el riesgo, y que nos permite aún sobre riesgos inesperados, ser capaces de gestionar esos riesgos cuando lleguen y no se conviertan en desastres.

¿Qué crees que se puede hacer para que los directores, editores o los gerentes de los medios de comunicación se interesen en estos temas?
Yo pienso que en ese sentido hay una dificultad que hay que ver cómo se maneja, y alguien que lo dijo con mucha claridad, ese tema no vende. Pienso que el hablar en esos términos limita mucho que el tema se incluya independientemente, inclusive de que no venda. Creo que no puede mirarse desde esa perspectiva de que se venda o no, este es un tema de importancia cotidiana cada vez más clave por todo lo que se está viviendo en mundo y el planeta.

Siento que ahí está el gran reto de cómo hacer que eso no nos condicione y que de todas maneras los directores de prensa, los jefes y los editores entiendan que eso es tan importante como la salud, la educación, el trabajo, la economía; tan importante como los Tratados de Libre Comercio. Este tema es realmente tan importante que cada vez esta cobrando relevancia por los impactos que tienen los desastres. Hay desastres que por ser rutinarios se vuelven como cíclicos y entonces caemos en que son naturales y entonces no hay nada que hacer, es ahí donde tenemos que incidir para cambiar esa idea equivocada.

¿Qué crees que le falta al periodista/comunicador para abordar estos temas?
No sólo al periodista/comunicador sino en general a nosotras las personas nos debe interesar el tema. Pero creo que un periodista debe conocer más del tema; sin embargo, no hay mucho conocimiento y pienso que allí está el reto, para de esta cambiar actitudes y sobre todo esquemas del comportamiento que tiene la gente frente a la forma de reaccionar adecuadamente.

¿Qué consejos les darías a los periodistas/comunicadores?
Que tenemos un gran reto frente a este tema y que lo asumiremos de manera responsable si lo relacionamos con toda una serie de realidades y de otras problemáticas que están relacionadas entre si, porque este tema no está suelto. Tenemos un reto a todo nivel, sigamos cumpliendo el papel de mediadores, pero fundamentalmente de actores sociales para la búsqueda de una gestión del riesgo integral.

Fuente: Boletín Prevención (Predes)

24 jul 2010

Dolor y tristeza como noticia

¿Cuándo descubrió la televisión la alta rentabilidad de las lágrimas en vivo y en directo y como noticias abridoras de sus noticieros centrales? los melodramas del cine primero y los radioteatros después fueron eficaces bombas lacrimógenas para todos pero había una diferencia fundamental: nosotros “sabíamos” que eso era mentira y que los guionistas apelaban a lo que se llama periodísticamente “fibras íntimas” para convocar un par de lágrimas y, porqué no, hasta un sollozo.

Pero hay un momento en la historia de la TV (punto de quiebre que no ubico pues no soy especialista) en que los periodistas se convierten en una especie de guionistas y transforman lo que antes era una noticia en un espectáculo que se rige más por los ritos y códigos de la dramaturgia que por los simples y venerables de la información.

Ningún noticiero local de hoy que se respete abrirá su escenario anunciando lo que ha pasado de importante y significativo en el país y mucho menos en el mundo, porque aquí de lo que se trata es de mostrar cómo lloran los demás por la muerte de sus seres queridos.

“¿Tenemos un buen velorio?” es probable que pregunte un editor a sus reporteros, a juzgar por las imágenes que nos ofrecen. La política, la economía, los movimientos sociales, que antes eran las nuevas principales han sido definitivamente postergadas por el desfile de dolientes de padres de familia asesinados, niñas secuestradas, madres mal atendidas en hospitales, jóvenes secuestradas, desconocidos atropellados y muertos, autobuses desbarrancados, obreros abaleados por sicarios, empleados infortunados ultimados por “marcas”… Y cuando no hay imágenes reales está la solución de la Dramatización del hecho en que actores reconstruyen el suceso.

El periodismo solía tener una respuesta ante reclamos por exageraciones: “solo somos mensajeros… ustedes ponen los hechos y nosotros los contamos como noticia”. Y es verdad pero solo parcialmente porque el buen periodismo jerarquiza, escoge y difunde lo significativo.

Es, en suma, el dolor como espectáculo.

Y en este orden de cosas hay también que llamar la atención sobre la pobreza convertida en atracción televisiva. Una vez por semana un programa de televisión lleva a alguna figura conocida para que comparta las penas y pesares de una familia que debe ser lo más mísera imaginable, y escogen tan bien que los pobres se sienten reconfortados de ver como hay más pobres que ellos… Esto es lo que tenemos aquí: una televisión trivial, empobrecida, que –salvo raras excepciones- ha abandonado su rol informativo para convertirse en un espectáculo de miserias.

Por Juan Gargurevich, docente de periodismo de la Univerdad Católica de Lima y de la Universidad Mayor de San Marcos

23 jul 2010

Helada Vs. Friaje

“Puno vive un fuerte temporal de friaje”, “friaje afecta el sur del país”, “niños mueren a causa del friaje en Puno”, “declaran en emergencia varios departamentos del país por ola de friaje”… desde el inicio de la temporada de invierno (o días antes), titulares como estos se han venido dando en los diferentes medios de comunicación no solo del ámbito regional sino nacional, donde equivocadamente se viene confundiendo el termino friaje con el de heladas o quizás bajas temperaturas, que desde el uso de la terminología en la gestión de riesgo de desastres, ésta se halla desencajada con la realidad que se vive en las zonas altoandinas.

Este yerro también viene siendo repetido hasta el hastío por el mismísimo jefe del Estado, Alan García Pérez, quien en sus múltiples anuncios de ayuda a los damnificados y/o afectados por el taladrante frío, pronuncia el termino de “friaje” en vez de heladas. Según los compendios que se abocan a tocar el tema, precisan que el friaje, es un fenómeno (como lo son las heladas) que se dan en las zonas tropicales y subtropicales (zonas húmedas y de calor) de nuestro país, donde las temperaturas mínimas de frío no llegan por debajo de los cero grados centígrados.
Otra característica es que son fenómenos dinámicos, es decir que se pueden presentar esporádicamente en diferentes temporadas del año, conocidas en la zona de selva como el frío de San Juan. Es preciso aclarar que este descenso de la temperatura, llega a valores positivos de hasta cinco grados centígrados o quizás menos, causando daños en los campos de cultivos y la salud de las personas, debido al cambio brusco de éstos, pero los daños son menores comparativamente con las heladas.

Entre tanto la helada, de cuerdo a la terminología básica que maneja el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) precisa que: “…se produce cuando la temperatura ambiental baja debajo de cero grados. Son generados por la invasión de masas de aire de origen Antártico y, ocasionalmente, por un exceso de enfriamiento del suelo durante cielos claros y secos… es un fenómeno que se presenta en la sierra peruana…”.

Adicional a esa definición podemos decir que las heladas se presentan en las zonas altoandinas ubicadas por encima de los 3 mil 500 metros sobre el nivel del mar (y hay casos en que se registran por debajo de esa altura), donde la temperatura llega a valores extremos tales como los que se dan en los distritos de Mazocruz, Capazo, Conduriri, Pizacoma y otros del lado sur de la región Puno, donde se estima que el frío y no “friaje” alcance hasta los 27 grados bajo cero, según los últimos reportes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi). El fenómeno de las heladas son estáticas en su mayoría, pero ahora con la alteración climática que se presenta no solo en nuestro país sino en el mundo entero, se están prolongando más de lo debido, por lo general la estación de invierno se inicia a fines del mes de junio y finaliza al concluir el mes de agosto o las primeras semanas de setiembre, pero de acuerdo al Senamhi la temporada de bajas temperaturas se inició el mes de mayo y se estima que dure hasta el mes de octubre, a pesar que Puno, por su ubicación geográfica siempre presentará un invierno prolongando, debe preocuparnos que el extremo frío persista cronológicamente más de lo acostumbrado.

Después de lo precisado, todos, comenzando desde el presidente de la República y su séquito de asesores (incluyo al Indeci) a no confundir o relacionar la palabras frío con fríaje, utilizando este último para desinformar y confundir el término de heladas, porque empleando una terminología adecuada en Defensa Civil comenzaremos a forjar la tan anhelada Cultura de Prevención que el país necesita con suma urgencia.

Por Héctor Chambi Holguín

22 jul 2010

Los medios de comunicación y la prevención de desastres

Otra vez lo mismo. “los desastres naturales causan estragos en varias regiones del país”, “continúan los daños por la inclemencia de la naturaleza”, “varios departamentos del país son azotados por los desastres naturales”... de seguir mencionando los titulares o los comentarios que en los últimos días se han venido dando en los distintos medios de comunicación, simplemente la lista sería muy larga y hasta tenebrosa.

Es verdad, vivimos en un país donde es común la presencia de fenómenos naturales peligrosos, que pueden ir desde un ligero movimiento sísmico hasta lluvias persistentes que desencadenan otras amenazas. Pero ¿Por qué esperar hasta que estos fenómenos naturales provoquen estragos en la población?, ¿Qué es lo que esta fallando, o mejor dicho, qué es lo que estamos dejando de hacer? Quiero centrarme esta vez en los medios de comunicación -que en la práctica son medios de información- para hacerles recordar que su trabajo no sólo debe estar dirigido a hacer que las “noticias malas sean buenas para ellos”, es decir, orientar principalmente su atención a las pérdidas de vidas humanas o los daños materiales provocados por un desastre, y más no en impulsar una cultura de prevención, en los procesos de desarrollo local.

Recuerdo muy bien la intervención de una periodista de un medio escrito de Lima (Perú 21), que fue invitada como panelista al taller sobre los retos de la comunicación en la gestión del riesgo/prevención y atención de desastres, desarrollado el mes de febrero de 2008 por la Comunidad Andina. Ella comentaba sobre la censura de su nota periodística enviada desde una de las zonas de Pisco, afectadas por el terremoto del 15 de agosto. Su artículo no fue publicado debido a que en el mostraba el lado positivo tras el desastre: la organización y respuesta de los moradores por reponerse de los daños.

Su medio -como la mayoría, por no decir la totalidad- quería una nota periodística “vendedora” que muestre los muertos, los heridos y el dolor de los deudos. Sólo en estas actitudes nos damos cuenta que los medios y también los comunicadores, se están excluyendo de su responsabilidad como actores principales para impulsar una cultura de prevención.

El rol de los medios escritos, televisivos y radiales, está justamente en informar, educar y generar opinión, sobre un determinado hecho. Lo fundamental aquí es que se valore estas características elementales de la comunicación, pero abocada a la gestión del riesgo o conocida como la prevención y atención de los desastres. Lo correcto, es que se comience a abordar el tema de los desastres, no cuando éstos se hayan dado, sino antes, es decir en la prevención o manejo del riesgo, y una de las formas de hacerlo es orientando o exhortando a las autoridades para que fortalezcan sus comités de Defensa Civil, o consideren en sus presupuestos participativos recursos para el manejo del riesgo o prevención de desastres.

También se debe incentivar a que el tema se incorpore en la Currícula Escolar, porque se sabe que formando niños con una cultura preventiva, se tendrá generaciones que comprendan y valoren que la naturaleza no es “mala”, y muy por el contrario, entiendan que la forma más correcta de convivir con la ella, es conociendo su proceso de reacción cíclica, y claro, haciendo una oportuna gestión del riesgo de desastres. Gustavo Wilches-Chaux, especialista en temas de comunicación en prevención de desastres, sostiene que la función esencial de los comunicadores está en restablecer los lazos comunicacionales entre las comunidades y la naturaleza, llevando la información desde la ciencia o lo académico hacia la población y a su vez estos se conviertan en herramientas colectivas de adaptación a los cambios. Mientras que lo científico y técnico sea orientado hacia las autoridades para que se concreticen en decisiones políticas de gestión de riesgo de desastres.

Sabemos que marcha de manera lenta pero positiva, el proceso de empoderamiento sobre el rol que les toca desempeñar a los comunicadores frente a la prevención de desastres, pero lo que se espera más adelante es que los titulares o comentarios sobre la ocurrencia de fenómenos naturales peligrosos, no sean más: “los desastres naturales causan estragos en varias regiones del país”, “continúan los daños por la inclemencia de la naturaleza”... sino por el contrario: “oportuna aplicación del Sistema de Alerta Temprana evitó que población sea afectada por desborde de río”... “comunidad entera evacua de zona de deslizamiento, conscientes del peligro al que están expuestos”... “en 90% disminuyen los desastres en todo el Perú, esto por la oportuna prevención hecha por los comités de Defensa Civil”.

Por Héctor Chambi Holguín