20 oct 2010

El desastre de El Chicón, qué nos dice

Lo que ha sucedido en Urubamba con el huayco proveniente de la microcuenca Chicón, nos toca nuevamente la puerta y nos convoca a tomar con toda la seriedad el tema del Riesgo de Desastres, un tema dejado de lado, porque pensamos los desastres ocurren muy de vez en cuando y hay otros temas más importantes que atender.

El Riesgo de Desastres es algo que no podemos olvidar ni postergar. Dejar que se incremente el riesgo, solo nos acerca a nuevos y más grandes desastres.

La región Cusco está sometida al riesgo de desastres, por su accidentada topografía, por su constitución geológica, por la forma cómo se usa el territorio y se explota la cubierta vegetal y se deterioran las cuencas, por la forma caótica como se instalan los asentamientos humanos y crecen las ciudades, por la falta de planificación urbana y por la forma cómo se construyen las viviendas.

Urubamba está sobre una terraza aluvial formada por huaycos antiguos de diverso tamaño. Ese cono aluvial es parte de la microcuenca del Chicón, donde existe gran potencial de deslizamientos y desprendimientos desde las laderas, que se activan con las lluvias. El nevado Chicón está en acelerado proceso de descongelamiento. Precisamente por esa razón, hay mayor probabilidad de que ocurran caídas de bloques de hielo y desprendimientos que se pueden convertir en aluviones. La amenaza del Chicón se ha incrementado debido al Cambio Climático.

No es la única vez que un huayco ocurre por el río Tullumayo. Un aluvión se produjo el año 1941 y causó importantes daños. Hoy en día Urubamba se ha expandido mucho más, y es más vulnerable que 1941, porque hay más población y más construcciones. Urubamba no puede ignorar que el nevado Chicón es un peligro potencial.

En enero pasado Urubamba se inundó por la parte baja de la ciudad, donde existían edificaciones modernas y también viviendas sencillas, unas autorizadas, otras sin autorización que se acercaron temerariamente al río ocupando su llanura de inundación que debe ser inviolable. Ahora le tocó sufrir a la parte sur de la ciudad.

Lo que ha ocurrido tiene que ser tomado como un aviso de que hay un riesgo mayor. El riesgo se puede manejar, pero para ello hay que conocer el riesgo.

Pero no se invierte dinero en estudios de riesgo, el estado (nacional, regional y local) no tiene plata para estos usos. Solamente cuando haya una plata donada por alguna agencia de cooperación es posible hacer estos estudios, ¿será que somos un país tan pobre? Los estudios de riesgo, son fundamentales para planificar el uso del territorio, porque nos indican dónde están los peligros y a qué zona van a afectar.
De los estudios de riesgo se desprenden las medidas necesarias para reducir los riesgos y se puede hacer un plan de inversiones para dar seguridad a la población y a las inversiones. Pero, sin embargo, no tenemos plata para estudios de riesgo. Tampoco hallamos una fórmula para que sea posible hacerse estudios de riesgo. ¿Podría la Universidad San Antonio Abad, participar y tomar a su cargo los estudios de riesgo? ¿Cómo hacer posible que los recursos del Canon, que recibe anualmente la Universidad, se utilicen para otorgar este servicio a la sociedad?

¿Cómo podemos avanzar?

En el año 2005, el Instituto Nacional de Defensa Civil realizó estudios para Urubamba, Calca, Ollantaytambo, Sicuani, los cuales permitieron identificar y zonificar el peligro. ¿Los conocen los alcaldes?, ¿les han servido de algo?, ¿Algún alcalde podría decir que los ha usado para ordenar su territorio y realizar obras de mitigación de riesgos? El esfuerzo realizado por ese instituto tiene que ser complementado por nuevos estudios para avanzar hacia la caracterización y dimensionamiento de los peligros en el Valle Sagrado y a diseñar los planes de gestión del riesgo.

Las nuevas autoridades tendrían que tomar muy en cuenta los desastres ocurridos hasta ahora, los cuales demandan recursos económicos para atender las necesidades de los damnificados y afectados, que no se pueden dejar de lado. No solamente distraen recursos económicos dejando de lado otras inversiones, sino también genera descontento social, insatisfacción y sume a la población en la pobreza. Lo mejor es actuar anticipadamente, empezando por conocer los riesgos, y luego proponerse un plan para reducir los riesgos progresivamente. De nada sirve proyectar acciones de desarrollo, si se van a ver afectadas con los desastres.

Hacemos un llamado a las autoridades recién elegidas para tomar muy en serio el tema del riesgo de desastres y los impactos del cambio climático, asumir compromiso con estos temas que socavan la sostenibilidad del desarrollo. Con un sentido práctico, considerando que ya se inicia una nueva temporada de lluvias, participar en la formulación de los planes de contingencia para su provincia y distrito, tener su personal técnico experimentado en el cargo de Defensa Civil y no dejar vacío este cargo, instalar y fortalecer su Comité de Defensa Civil y que funcione de manera permanente durante la temporada de lluvia, poniendo a trabajar a sus miembros en diversas tareas de preparación para emergencias.


Por Gilberto Romero Zeballos
Especialista en gestión de riesgo de desastres
Predes

15 oct 2010

¿Que nos ha mostrado la última temporada de lluvias en Cusco?

Durante las últimas cinco décadas, de manera progresiva y espontánea, en las laderas alrededor del centro de la ciudad, se han ido localizando miles de viviendas, la mayor parte de ellas de adobe, construidas sobre suelos deleznables de alta pendiente, las cuales están sometidas actualmente a un proceso de desgaste y debilitamiento acelerado, por acción de las lluvias que las erosionan y les quitan parte del terreno que las soporta. Muchos plásticos azulinos se han visto colocados por los habitantes en su afán de protegerlas y evitar el desgaste y el posible colapso. ¿Cuánto tiempo más se podrá defender esas viviendas?

De otro lado, en el centro de la ciudad, existen muchas familias habitando en viviendas multifamiliares antiguas, deterioradas, debilitadas por el humedecimiento de las paredes producido por lluvias, filtraciones de agua, desagües y por drenes, las cuales presentan una alta densidad poblacional e incluso hacinamiento.

En el primer caso las viviendas nacieron vulnerables y están incrementando su vulnerabilidad aceleradamente. La temporada de lluvias pasadas nos mostró esas condiciones de vulnerabilidad y las zonas de la ciudad donde la situación es más crítica. ¿Habrá algún cambio para el próximo año?

En el segundo caso las viviendas antiguas devienen en vulnerables con los años, como consecuencia del deterioro físico, del sobreuso y el escaso mantenimiento.
En ambos casos la vulnerabilidad sigue acumulándose y no se hace algo significativo para detenerla. Esto refleja la poca importancia que tiene la PREVENCIÓN, en la escala de valores de la gente y de las autoridades. ¿Habrá alguien que se “compre el pleito” y tome la iniciativa de detener este proceso?

Ya es tiempo de gobernar el futuro y no solo atender los problemas del presente. Autoridades y población de manera concertada y participativa están convocadas a construir un ACUERDO para ordenar la ciudad, mejorar su seguridad física ante lluvias y terremotos y desarrollarla planificadamente.

¿Por qué hay gran vulnerabilidad?

a) Las viviendas que hemos construido no tienen la resistencia suficiente para soportar la acción de las lluvias.
b) Hay viviendas que están ubicadas en zonas de ladera donde el suelo es deleznable y fácil de ser arrastrado por lluvias.
c) Hay viviendas que están dentro del área de inundación que todo río tiene y debe estar despejada para que el río se expanda en épocas de crecidas. Pero hemos encajonado al río, hemos construido hasta el mismo borde.
d) Se ha debilitado las riberas de los ríos al quitarles la vegetación o extraer materiales.

¿Cómo reducir esta vulnerabilidad?

  • Que la Administración Técnica del Distrito de Riego (ATDR) haga la demarcación de las fajas ribereñas en los principales ríos. Estos hitos serán la señal visible que estas áreas no se pueden ocupar para viviendas ni otros fines. Es área intangible.

  • Hacer los estudios de riesgo de las zonas afectadas por lluvias e inundaciones para conocer cuál es el riesgo de que se afecten otra vez, esto permitirá definir dónde reconstruir las nuevas viviendas y cuáles son las medidas para reducir el peligro y la vulnerabilidad existente.

  • Definir proyectos de reducción de vulnerabilidad, tales como: tratamiento de cuencas y microcuencas, tratamiento de riberas de los ríos, estabilizar las laderas deleznables, etc.

  • Establecer el diálogo y concertación entre autoridades y población para adoptar medidas de reforzamiento de aquellas viviendas que son salvables, y reubicar aquellas que se ubican en zonas de peligro.

  • De cara al futuro, se necesita una gran concertación entre autoridades y población y quienes venden y habilitan tierras urbanas, para evitar y controlar la expansión de las ciudades hacia zonas de peligro.

  • Es necesario organizar todas estas propuestas en un Plan de Gestión del Riesgo de Desastres. La región lo tiene pero que cada provincia y distrito haga el suyo.

La vulnerabilidad acumulada a lo largo de décadas no se va a reducir en un solo año. Se necesitará varios años para reducirla progresivamente, pero hay que comenzar ya. Es una responsabilidad ética que no se puede eludir. Quienes se preparan para postular a gobernar en municipios y región no pueden dejar de lado este problema, porque todos necesitamos seguridad.

Por Gilberto Romero Zeballos
Especialista en Gestión de Riesgo de Desastres de Predes

Voces que esperan ser escuchadas

Han pasado más de ocho meses de los desastres y las viviendas continúan destruidas. Al respecto sólo voces aisladas aportan a la reconstrucción.

Felicitas dormía cuando ocurrió. Los gritos de los vecinos, el ruido del río que inundaba su vivienda y la torrencial lluvia que no dejaba de caer hizo que despierte a sus tres hijos y salga huyendo de su casa. Pasada las horas, observar que todo estaba destruido y que sus pertenecías navegaban en lodo y agua de la mañana, le hizo pensar que lo que estaba viendo era parte de una pesadilla; pesadilla que ese día era compartida por muchas familias de la provincia de Anta.

Los meses de enero, febrero y marzo ocasionaron las emergencias en la región Cusco, las lluvias originaron deslizamientos e inundaciones que arrasaron con todo lo que encontraron a su paso. Las viviendas precarias y los terrenos cercanos a ríos fueron los más afectados.

Se hizo evidente la ausencia de planes de contingencia ante este tipo de hechos, la falta de una cultura de prevención por parte de los pobladores y autoridades. Ante este panorama, se trató de resarcir errores con ayuda de momento, como abrigo y alimentos que en muchas localidades no fueron suficientes para las miles de personas damnificadas.

Han pasado siete meses. La escena no ha cambiado, menos la crítica situación en la que se encuentran cientos de familias de la provincia. Sectores como Vallecito, Sauces y Santa Rita siguen esperando la ayuda humanitaria a la que muchos se comprometieron.

Un recorrido por dichas localidades nos permite comprender que tras cada vivienda destruida, tras cada hectárea de cultivo perdido, tras cada familia afectada; existen historias que esperan ser escuchadas. La depresión por lo pasado y los temores por nuevas inundaciones ocupa la mente de muchos.

La reconstrucción: es un pedido conjunto por los pobladores de la zona, esta tarea sólo será posible con el esfuerzo de todos. Al parecer, por ahora sólo ha sido escuchada por voces aisladas que silenciosamente cumplen dicha labor. Predes y Welthungerhilfe han iniciado esta tarea a través de la contribución económica de la Oficina de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea - ECHO, para la construcción de módulos de vivienda temporal que beneficia a familias de insuficientes recursos económicos.

A escasos meses del inicio de la temporada de lluvias, pero a muchos meses de haber ocurrido las inundaciones; las angustias se aproximan nuevamente. Felicitas observa su casa destruida y quiere ya despertar del mal sueño que le tocó vivir a inicios de año.

Por Zaida Tecsi Cruz

7 ago 2010

Periodismo en tiempo eleccionario

La práctica habitual del periodismo es, dicen, como navegar en mar calmo. Paraeso se estudia. Pero a veces sobrevienen tormentas que agitan a las redaccionesy los otrora calmosos colegas deben afrontar nuevas situaciones. Esta analogíavale para lo que está pasando ahora mismo pues se ha desatado una tempestad quese veía venir: el periodismo eleccionario.

El fenómeno es histórico. En todos los procesos electorales republicanos se haelegido el tiempo de campaña para publicación de títulos nuevos o bien se haplanificado con anticipación las fundaciones de diarios que se proclamaron comoindependientes pero que nunca lo fueron.

¿Ejemplos? Algunos sonados y nos remitimos solo al siglo 20. El famoso matutinoLa Prensa, fundado en 1903, tenía clara intención política y eleccionaria (y asílo fue a lo largo de toda su historia). Desde el principio estuvo al servicio deNicolás de Piérola y su Partido Demócrata y todos los famosos de su redacción,Cisneros, Yerovi, Valdelomar, Mariátegui, Ulloa, acompañaron en su momento alCalifa. No les fue bien y lo vendieron a otro aspirante al Sillón y asísucesivamente. Murió en 1984 precisamente porque ya no tenía auspiciador depretensiones presidenciales.

En 1917 se fundó el combativo diario El Tiempo con la intención de demoler alpresidente Pardo y preparar y sostener la candidatura de Augusto B. Leguía.Triunfó en sus dos propósitos pero después, su director Pedro Ruiz Bravo quisohacer periodismo independiente y terminó deportado por el democrático dictador.El general Manuel Odría también pretendió utilizar la prensa para promover sugobierno y futura candidatura y promovió La Nación, que nadie compraba porque sesabía su origen. Un fracaso.

En 1961 un grupo de belaundistas liderados por Manuel Mujica Gallo unieronesfuerzos para fundar Expreso primero y luego Extra. Lograron su propósito enlas elecciones de 1963 llevando a Fernando Belaunde a la presidencia y a Mujicaa una regia embajada europea.

Pero aparte de los diarios es interesante observar el intenso movimiento en lazona llamada Prensa Chica, aquella semanal, con frecuencia de combate y a veceshasta anónima. Ahora mismo en Lima, cuando se acercan las eleccionesmunicipales, vemos en los quioscos periódicos desconocidos que seguramentemorirán apenas depositemos nuestros votos. Nadie los persigue, les pide cuentasni licencias. Es ni más ni menos que una suerte de periodismo pirata de malacalidad pero que merece ser observado pues, al final, son parte de nuestratradición periodística.

Por Juan Gargurevich - http://tiojuan.wordpress.com/

6 ago 2010

18 de Agosto, 10:00 am: Simulacro Nacional de Sismo

Esta práctica busca concientizar a la población sobre el riesgo que se corre ante los movimientos sísmicos propios de la zona en la que se encuentra el territorio nacional (Cinturón de Fuego del Pacífico). Asimismo se medirá la capacidad de preparación y respuesta de las autoridades, instituciones y población en general frente a este tipo de evento natural.
El Gobierno Nacional, mediante la Resolución Suprema Nº 159-2010-PCM del 1 de Julio, aprobó la ejecución del Simulacro Nacional de Sismo, fijando como fecha de realización el 18 de Agosto de 2010 a las 10:00 de la mañana. El simulacro es de carácter obligatorio en todas las instancias del Estado y compromete además la participación activa del sector privado.

Comisión Organizadora

Presidente del Consejo de Ministros, quien la preside.
Instituto Nacional de Defensa Civil, coordinación general.
Ministro de Defensa.
Ministro de Educación.
Ministro del Interior.
Ministro de Salud.
Ministro de Vivienda.
Director General de la Policía Nacional del Perú.
Representante de la Asamblea Nacional de Presidentes Regionales.
Alcalde de la Municipalidad de Surquillo.
Representante de la Municipalidad Provincial de Lima.

El INDECI, en su condición de Coordinador General del Simulacro, ha elaborado la Directiva Nº 008-2010-INDECI/DNO con la finalidad de establecer los lineamientos para la organización, preparación y ejecución del Simulacro Nacional de Sismo como parte del Plan Nacional de Prevención ante Sismos 2010.

Objetivo del Simulacro
El Objetivo del simulacro es evaluar la capacidad de preparación y respuesta de las autoridades instituciones y población, mediante la ejecución de un simulacro a nivel nacional, con la participación de los organismos del SINADECI, para proponer mejoras al plan de operaciones de emergencia y lograr que la población se concientice y se prepare de forma adecuada ante la posible ocurrencia de una sismo de gran magnitud en territorio Peruano

a) Facilitar la evaluación y actualización de los Planes de Operaciones de Emergencia Regionales y locales.
b) Fortalecer las relaciones de coordinación y colaboración entre autoridades, sectores, agencias de cooperación, organizaciones vecinales y empresas e instituciones públicas y privadas.
c) Sensibilizar a las autoridades y población.
d) Contribuir a reducir la pérdida de vidas humanas y daños a la propiedad.
e) Evaluar el funcionamiento de los Comités de Defensa Civil y los Centros de Operaciones de Emergencia.

Escenario del Simulacro de Sismo
Día : 18 de agosto del 2010.
Hora de Inicio : 10:00 a.m.
Magnitud : Estimada en 8.0° de la escala de Richter.
Intensidad : Entre VII y VIII de la Escala de Mercalli Modificada, en las inmediaciones del epicentro.
Duración : Un minuto.
Epicentro : Localizado entre 20 a 30 Km. al este de las ciudades capitales de las Regiones.
Hipocentro : Localizado a una profundidad entre 30 a 50 kms.
Tsunami : Este sismo no genera tsunami.
(*) No incluye a hospitales, clínicas, cuarteles o instalaciones de servicios públicos que no deben de interrumpir sus actividades.

Ejes del Simulacro
Activación de un Sistema de Alarma.
Evacuación de personas de lugares públicos y privados, así como de viviendas hacia zonas seguras.
Utilización de rutas de evacuación señalizadas.
Habilitación de zonas de reunión seguras para la población evacuada.
Funcionamiento de Centros de Operaciones de Emergencia.
Funcionamiento del Comité de Defensa Civil.

Realidad Sísmica del Perú
El impacto de los desastres en el planeta ha determinado que los gobiernos del mundo asuman un mayor grado de compromiso para generar conciencia en la población y buscar implementar medidas efectivas ante desastres. El Perú, no es ajeno a esta realidad debido a sus características sismológicas y condiciones de vulnerabilidad se genera un alto riesgo ante la ocurrencia de un sismo.

Los recientes sismos ocurridos en Ica (Agosto 2007), Haití (Enero 2010) y Chile (Febrero 2010) obliga a incrementar la preparación para hacer frente a un evento sísmico cuyas causas principales pueden ser:

La subducción de las Placas de Nazca con la Placa Sudamericana.
Fallas superficiales a lo largo de la Cordillera de los Andes.Fallas geológicas profundas en la zona selvática.

Fuente: Indeci

3 ago 2010

Utilicemos la comunicación para el cambio social

“…el nivel de participación de la gente hace más efectivo la estrategia de comunicación, si la gente te dice qué espera tener y escuchar, seguro que el mensaje será mucho más claro y mejor entendido…”

Entrevista con Miguel Ángel Ibarra, docente de la Facultad de Comunicación Social de la Pontificia Universidad de la Javeriana, Colombia.

¿Cuál es tu experiencia en temas de comunicación social y la gestión del riesgo de desastres?
He tenido la gran oportunidad en Colombia de participar en proyectos a través de los cuales se busca desarrollar gestión del riesgo, soportado en procesos de comunicación, es decir donde la comunicación apoya y ayuda a desarrollar los objetivos propuestos por los proyectos.

Por ejemplo, uno buscaba que la gente se sensibilizara en la Guajira en Colombia, que queda en la zona peninsular, donde hay altísimos problemas con los niveles de mar y que es muy vulnerable a los riesgos que se van a generar por el cambio climático. Otro proceso en el que venimos trabajando, es en cuatro localidades más vulnerables de Bogotá, por los efectos de los deslizamientos, inundaciones y por el mal manejo de muchos riesgos naturales que enfrentan estas zonas. Aquí estamos tratando de hacer una sensibilización sobre riesgos.

¿Cuál es la estrategia que vienen utilizando para llegar a los objetivos que se han trazado?
La primera herramienta fundamental es utilizar la comunicación para el cambio social, es decir, bajar al nivel participativo de la comunicación, ir a preguntar a la comunidad cómo se comunican ellos, que les resulta efectivo para comunicarse. Muchas veces uno llega con la estrategia hecha como una receta de cocina, pero resulta que las comunidades tienen sus propias dinámicas de comunicación, porque con o sin comunicadores las comunidades se comunican.

Hemos tenido experiencias maravillosas, el saber que a la gente le gusta comunicarse a través del deporte, detrás de un campeonato de fútbol o un concurso de canto podemos estar dándoles el mensaje de prevención de desastres. El nivel de participación de la gente hace más efectiva la estrategia de comunicación, si la gente te dice qué espera tener y escuchar, seguro que el mensaje será mucho más claro y mejor entendido.

¿Cómo es el abordaje del tema por parte de los periodistas en el lugar que vienen laborando?
El asunto con los periodistas colombianos, donde suceden tantas cosas a toda hora, es que manejan unas agendas muy cortas de tiempo y tienen niveles bajos de preparación específicamente en temas de gestión del riesgo de desastres, que son mensajes un poco más técnicos de un lenguaje más científico que hay que aterrizárselos a ellos.

Nosotros en el proyecto lo que hemos intentado son jornadas cortas de capacitación en donde al periodista se le dice que estos mensajes también son noticia, incluso se les relata y se les narra maneras informativas de presentar esa información que muchas veces puede resultar aburrida o que ellos digan que eso no me vende mi medio, pero estamos buscando la manera de hallar noticiabilidad desde la gestión del riesgo a través de procesos de capacitación para periodistas.

¿Hay algún resultado?
Si claro, en este momento al proyecto le han dado cobertura los programas de las cadenas de radio más grandes del país. También hemos tenido cubrimiento de la televisión local e informativa que ha reportado sobre el proyecto, sobre la prevención y evidentemente estamos buscando ahora mismo pasar en televisión nacional un comercial referido a la prevención.

Tú como docente universitario que les podrías decir a los futuros periodistas o comunicadores. ¿Hay la necesidad que se especialicen en estos temas, y de ser así, habría un espacio laboral para ellos?

El consejo mío para los estudiantes de comunicación es que sean buenos comunicadores sociales, acá no estamos hablando de un comunicador para la gestión del riesgo, estamos hablando de un comunicador social que sea innovador, que sea estratégico, que no le de miedo la investigación y que se aproxime a temas novedosos. No es una persona diferente a la que sería un buen periodista o un buen comunicador, si eres bueno en eso, seguramente vas a tener tu lugar y espacio laboral en el futuro.

Les comparto que en Colombia hay 52 escuelas de comunicación que semestralmente están graduando a un promedio de 2 mil estudiantes de comunicación, convirtiéndolos en profesionales en un sitio donde hay dos canales privados, dos medios nacionales. Tenemos que tener conciencia de que hay que hacer las cosas con mucha energía y con mucha fuerza, y ser buenos en el campo en que se está compitiendo.

Fuente: Boletín Prevención (Predes)

1 ago 2010

Impulsemos proyectos comunicativos para la gestión del riesgo de desastres

En el boletín Prevención, setiembre del 2008, editado por el Centro de Estudios y Prevención de Desastres (Predes), se publicó una serie de entrevistas a destacados periodistas/comunicadores de la Subregión Andina.

Esta vez les compartimos la entrevista hecha a José Fernando López Forero, integrante de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica – ALER, Ecuador. Comenta sobre el abordaje de temas de gestión de riesgo de desastres que vienen haciendo alguna de las radios que integran esta asociación.

¿Cuál es la experiencia que tiene ALER frente al abordaje de temas en gestión del riesgo de desastres?
Nuestra experiencia en concreto está en que sólo algunas radios o coordinadoras nacionales han hecho producciones en estos temas, y pienso que faltaría mucho por hacer. Lo que yo he tratado de presentar en mi intervención es algo así como la perspectiva desde la cual ALER quiere seguir incrementando el trabajo en la comunicación para la gestión del riesgo.

¿Cómo lo está haciendo?
Yo te lo resumiría en entender que cada emisora de radio en cada lugar del continente tendría que construir con mucha claridad su proyecto político comunicativo, que implica que tipo de comunicación quiere hacer. La manera de entender la comunicación, y desde que perspectiva quieren ser actores sociales que le da un carácter político a la actividad de la radio, y en ese escenario entraría como uno de los temas claves la gestión del riesgo, como entraría cualquier otro tema, como por ejemplo, el relacionado con la gestión pública, es decir la educación y la salud, y que sea la gestión del riesgo un tema más de la programación por la importancia que tiene, pero enmarcado dentro de un proyecto político comunicativo en las emisoras y redes.

¿Cuál es la diferencia entre ser periodista y comunicador?
La diferencia no tenemos que buscarla por el lado de los adjetivos, es decir, si yo soy un periodista de un medio comercial o soy periodista de una radio comunitaria. Siento que la diferencia esta justamente en el enfoque y la perspectiva desde las cuales se hace comunicación, que eso se exprese en lo que hago, en el producto, en la manera cómo trabajo la información, en la perspectiva que tengo para trabajar el tema. Si me quedo en el hecho mismo de la noticia sin dar un contexto, sin relacionarlo, sin hacerle un seguimiento, o si por el contrario me quedo en algunas voces institucionales y no recupero miradas de otros actores de la comunidad, se habrá hecho poco. Entonces la diferencia se expresa en el producto comunicativo que yo elaboro.

De acuerdo a tu experiencia, ¿cómo asume el periodista, las autoridades y la población el tema de la gestión del riesgo de desastres?
Hay mucho imaginario frente al tema del riesgo que está muy vinculado a creencias y mitos. Yo siento que muchas poblaciones y comunicadores siguen o seguimos pensando que algunos desastres son naturales, y creo que justamente la Comunidad Andina está haciendo entender este tema a través de estos eventos, que claro también los están haciendo muchas otras instituciones en diversos países. Creo que aquí debe haber una corresponsabilidad de la prevención, la mitigación y dar otra mirada sobre el riesgo, y que nos permite aún sobre riesgos inesperados, ser capaces de gestionar esos riesgos cuando lleguen y no se conviertan en desastres.

¿Qué crees que se puede hacer para que los directores, editores o los gerentes de los medios de comunicación se interesen en estos temas?
Yo pienso que en ese sentido hay una dificultad que hay que ver cómo se maneja, y alguien que lo dijo con mucha claridad, ese tema no vende. Pienso que el hablar en esos términos limita mucho que el tema se incluya independientemente, inclusive de que no venda. Creo que no puede mirarse desde esa perspectiva de que se venda o no, este es un tema de importancia cotidiana cada vez más clave por todo lo que se está viviendo en mundo y el planeta.

Siento que ahí está el gran reto de cómo hacer que eso no nos condicione y que de todas maneras los directores de prensa, los jefes y los editores entiendan que eso es tan importante como la salud, la educación, el trabajo, la economía; tan importante como los Tratados de Libre Comercio. Este tema es realmente tan importante que cada vez esta cobrando relevancia por los impactos que tienen los desastres. Hay desastres que por ser rutinarios se vuelven como cíclicos y entonces caemos en que son naturales y entonces no hay nada que hacer, es ahí donde tenemos que incidir para cambiar esa idea equivocada.

¿Qué crees que le falta al periodista/comunicador para abordar estos temas?
No sólo al periodista/comunicador sino en general a nosotras las personas nos debe interesar el tema. Pero creo que un periodista debe conocer más del tema; sin embargo, no hay mucho conocimiento y pienso que allí está el reto, para de esta cambiar actitudes y sobre todo esquemas del comportamiento que tiene la gente frente a la forma de reaccionar adecuadamente.

¿Qué consejos les darías a los periodistas/comunicadores?
Que tenemos un gran reto frente a este tema y que lo asumiremos de manera responsable si lo relacionamos con toda una serie de realidades y de otras problemáticas que están relacionadas entre si, porque este tema no está suelto. Tenemos un reto a todo nivel, sigamos cumpliendo el papel de mediadores, pero fundamentalmente de actores sociales para la búsqueda de una gestión del riesgo integral.

Fuente: Boletín Prevención (Predes)